Artículo de Alejandra Otero Ruiz

Desde Ciedepas compartimos artículo de Alejandra Otero Ruiz, Abogada e Historiadora colombiana experta en acceso a justicia con perspectiva de género.

 

Retos del posconflicto: El acceso a la justicia para las mujeres víctimas del conflicto armado en Colombia. Parte 1

El Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera compromete al Estado colombiano a garantizar que las mujeres víctimas de violencia en el marco del conflicto armado tengan acceso a la justicia. Para tal efecto, el punto 5 del Acuerdo creó: la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición; la Unidad de Búsqueda para Personas dadas por Desaparecidas; la Jurisdicción Especial para la Paz -en adelante JEP- y las medidas de reparación integral para la construcción de paz y las garantías de no repetición.

Estas instituciones que funcionarán durante un periodo específico, de manera paralela a instituciones estatales que ya existen para los mismos fines, es lo que se conoce como justicia transicional, pues operarán durante un periodo en el que la sociedad transita, con todas las ambigüedades que se derivan de este término, desde un periodo de conflicto a otro de posconflicto, producto de un acuerdo político entre algunos de los agentes en disputa. Como esa transición normalmente ocurre tras largos periodos de inestabilidad, y precisamente porque las jurisdicciones tradicionales no han podido satisfacer de manera exitosa los derechos de las víctimas en cuanto al acceso a justicia, se justifica que éstas jurisdicción alternativa opere bajo una serie de reglas que son excepcionales, por ejemplo: que juzgue solo algunos casos emblemáticos, que imponga penas alternativas a la prisión en centros penitenciarios, entre otras.

El proceso de creación y funcionamiento de cada una de estas instituciones trae consigo una serie de retos importantes. Por razones de espacio, este escrito abordará únicamente los concernientes a la JEP, de manera general y puntualmente el desafío de proveer justicia a las mujeres víctimas del conflicto a partir de la selección de los casos mas emblemáticos y representativos del conflicto armado.

Antes de abordar este asunto es pertinente tener en cuenta que la impunidad en la jurisdicción ordinaria en Colombia es muy alta. Según el informe país más reciente de la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos: “la tasa de impunidad en los casos de homicidios dolosos ha sido históricamente muy alta, oscila entre el 86,58 % y el 94,30 % en los casos conocidos por las autoridades”, esto significa que de 100 casos denunciados sólo 5 logran llegar a término.

Ahora bien, la impunidad alrededor de las violencias de las que son víctimas las mujeres es muy similar, la Fiscalía General de la Nación reporta que el numero de denuncias de casos de violencia sexual –que incluyen todos los delitos contra la libertad, integridad y formaciones 

sexuales- la mayoría de casos se encuentran en la primera etapa procesal 89,8%, solo el 25,1% de los casos están en etapa de investigación y solo el 5.7% llegan a etapa de juicio. De acuerdo con Humanas, “lo anterior, es evidencia de una falla en el sistema de justicia en general pero que afecta en mayor medida a las mujeres y que se traduce en altos riesgos de impunidad en los procesos de investigación y sanción de los responsables en casos de violencia sexual, así como en un alto índice de tolerancia y normalización del sistema de justicia frente a este delito.

 En ese orden de ideas, uno de los retos iniciales que tiene la JEP es posicionarse, a diferencia de la jurisdicción ordinaria, como una institución capaz de cumplir su cometido: “administrar justicia transicional y conocer de los delitos cometidos en el marco del conflicto armado que se hubieran cometido antes del 1 de diciembre de 2016”. El punto 5 del Acuerdo, denominado “Sobre las víctimas del conflicto”, explicita que la justicia incluye conocer la verdad de lo sucedido, recibir reparación y tener la garantía de no repetición de los hechos que ocasionaron el daño en primer lugar. En pocas palabras, en el esquema de justicia transicional, la pena es uno de los componentes de la justicia, pero no el único. La JEP hasta la fecha ha enfrentado la oposición incluso de mujeres víctimas del conflicto, que se niegan a reconocerla como una jurisdicción adecuada para conocer de los delitos que son de su competencia o que no comparten el tipo y duración de las penas que se establecen en los acuerdos, así las cosas, una tarea urgente es legitimarse entre las víctimas para que con la comparecencia de éstas pueda investigar, juzgar y sancionar a los responsables de los delitos de lesa humanidad.

 Atendiendo a que el universo de víctimas de violencia sexual en el marco del conflicto armado es heterogéneo, uno de los objetivos del punto 5 del Acuerdo es tener en cuenta las particularidades de éstas, razón por la cual se compromete a aplicar un “enfoque territorial, diferencial y de género, mediante el tratamiento diferenciado de territorios y poblaciones, en especial de las víctimas mujeres, de los niños y las niñas, y de las poblaciones y los colectivos más humildes y más vulnerables, y por tanto más afectadas por el conflicto”. Es este punto precisamente en donde el reto de escoger los casos a priorizar para “Investigar, juzgar y sancionar los crímenes más graves y representativos ocurridos en el conflicto” (negritas fuera de texto) cobra particular importancia, ¿cómo escoger los casos más graves y representativos teniendo en cuenta que el tipo de violencias basadas en el género es por la naturaleza del conflicto colombiano muy diversa? ¿entre diversos delitos muy graves, qué es mas grave si el daño moral es subjetivo? ¿cómo se garantiza la representatividad de un delito? ¿qué mecanismos se utilizaran para definirla?

 El Centro Nacional de Memoria Histórica, entidad que ha recopilado miles de testimonios de mujeres víctimas del conflicto y que ha producido sendos informes temáticos y regionales para tratar de dar cuenta de la variedad de dinámicas de la guerra y las afectaciones que esta genera, explica que: “la violencia que se ejerce contra la mujer en tiempos de paz como en tiempos de guerra está vinculada a un conjunto de discriminaciones que aún operan frente al género femenino. Por eso, comprender la violencia que cada actor armado ejerce en los campos de batalla contra las mujeres exige que se desentrañe cómo ese ejercicio se inscribe en esas 

discriminaciones más amplias de género”. Es decir, la violencia contra la mujer en el marco del conflicto armado se inscribe dentro de un escenario más amplio: el de la discriminación histórica en contra de la mujer, esta última es el sustrato sobre el cual se agrava la violencia en un contexto específico, como lo es el marco del conflicto armado, sin que aun haya unanimidad sobre lo que este término implica.

 Entre los retos de la JEP está el de especificar qué se entiende como “ocurrido en el marco del conflicto armado”, y cuáles son los criterios para definirlo, la discusión alrededor de las ejecuciones extrajudiciales cometidas por miembros de las fuerzas armadas colombianas y si pertenecen o no a este marco y por ende si deben o no ser conocidas por la JEP, son un ejemplo de lo anterior.

 Son varios los informes que documentan las múltiples violaciones de las que han sido víctimas las mujeres, el Grupo de Memoria Histórica de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación explica que “las guerras difieren según su naturaleza, y ésta, a su vez, está inextricablemente unida a los actores de la confrontación, los intereses que promueven, sus bases sociales, las ideologías que aducen, los recursos en disputa, las alianzas que urden y sus distintas maneras de inserción en los conflictos locales, elementos todos que a su vez generan variaciones en cuanto a las estrategias y repertorios de violencia, y los dominios y regulaciones sociales que cada uno construye”, razón por la cual incluso mujeres de bajos recursos, rurales, indígenas, que fueron víctimas del mismo delito, por los mismos actores, pero en distintas zonas, podrán no sentirse representadas por el mismo caso escogido como emblemático.

 Los criterios que utilizará la JEP para seleccionar los casos más graves y emblemáticos fueron definidos en la Ley 1957 de 2016 - Estatutaria de la Administración de Justicia en la Jurisdicción Especial Para la Paz, en el Artículo 19, a saber:

 “Artículo 19. Principio de selección (…) Constituyen criterios de selección:

  • Gravedad de los hechos: Grado de afectación de derechos fundamentales individuales y colectivos; modalidad de la comisión de los hechos en términos de violencia y sistematicidad
  • Representatividad: Efectos de la investigación y judicialización de los hechos: capacidad de ilustración del modus operandi y/o prácticas o patrones criminales de los hechos
  • Características diferenciales de las víctimas: Condiciones de vulnerabilidad y/o necesidad de adoptar medidas diferenciales de protección derivadas de patrones históricos, sociales y culturales de discriminación que se han identificado a partir de aspectos como: el origen étnico, el género, la edad, la condición de discapacidad, la orientación sexual y la identidad de género y/o rol social de la víctima
  • Características de los responsables: Participación activa o determinante en la comisión de los crímenes de competencia de esta jurisdicción y/o la prueba de su autoría y participación en los hechos concretos
  • Disponibilidad probatoria: Calidad y cantidad de las pruebas disponibles, las requeridas para probar el hecho y su dificultad para conseguirlas

 

Algunos de los criterios anteriores parecen ir en concordancia con los parámetros definidos por la Red Matriz de Casos para seleccionar los casos que serán priorizados, faltan sin embargo los criterios de consideración práctica y política.

 Adicionalmente, tal vez sea necesario acordar mecanismos de participación que permitan que la sociedad civil y las organizaciones de víctimas puedan contribuir en la priorización y representatividad de los casos seleccionados para juzgamiento.

¿EN DONDE RESIDE EL PODER? por Luis Eduardo Cervantes Granados

Desde Ciedepas compartimos artículo de Luis Eduardo Cervantes Granados, Presidente de LEXEM Abogados y Director Académico del Instituto de Educación Superior Humanista de Tabasco. 

¿EN DÓNDE RESIDE EL PODER?

Por el Maestro Luis Eduardo Cervantes Granados

 Hace algún tiempo, estaba impartiendo una clase de Ciencias Políticas en cierta universidad de mucho prestigio, ustedes las conocen, amplios muros blancos, acabados en madera y aulas llenas de estudiantes tomando apuntes a exorbitante velocidad. La clase del día tendría un tema interesante y controversial, hablaríamos del poder, de cómo se obtiene, cómo se conserva, pero sobre todo, dónde se encuentra, les aseguré a mis alumnos que se sorprenderían, por uno de los mayores fenómenos que existe acerca del poder, y este era que, todos sabíamos que existía, pero no todos lo entendíamos igual.

-¿Qué es el poder? Pregunté al aire, y vaya grupo de chicos listos, hubo varias respuestas, pero la mejor la dio un muchacho nuevo con pinta de futuro candidato quien dijo: “El poder es la capacidad de hacer que algo ocurra, que algo deje de ocurrir, o que algo cambie en la manera que ocurre”. Eso era brillante, eso era la definición, PODER, es la capacidad para comenzar, cambiar o parar lo que uno desee, eso es poder, y no es bueno ni malo, es simplemente poder, mucho depende de quién y para qué lo esgrima. Pero la siguiente pregunta, fue la que definió ese día.

-¿Y en dónde reside el poder muchachos?, las respuestas no se hicieron esperar, y fueron tan creativas como variadas, un muchacho, con demasiada laca para el cabello y una camisa mal abotonada dijo: “El poder reside en el dinero, puede ser materialista y triste, pero también es cierto, aquel que tiene dinero puede comprar lo que sea, mejores servicios, más educación, puestos, sentencias, si tienes dinero, solo necesitas usarlo”, hubo otro muchacho, quien dijo “El poder reside en un cargo público, si trabajas para el gobierno puedes hacer lo que quieras, tienes dinero seguro, y además le dices a todos lo que quieres hacer y se hace, ahí, reside el poder”, hubo más respuestas, sin embargo, la siguiente que despertó polémica fue la de una chica, estilizada y de facciones refinadas, quien dijo “El poder, reside en la belleza, y en la astucia que tengas para utilizarla, las mujeres hemos hecho eso durante mucho tiempo, y hemos tomado control sobre los hombres, quienes normalmente son más (pensó un momento)… instintivos y viscerales”.

-Todos están equivocados, sentencié con firmeza, todo aquello que han mencionado es un conjunto de ilusiones, de consecuencias muy vagas de versiones difuminadas del verdadero poder, todos esos ejemplos adolecen de un aspecto vital, inamovible y fundamental del poder, la permanencia, de nada sirve tener poder, si factores externos van a  quitártelo a la vuelta de la esquina, qué tan real es tu poder, si depende de otros conservarlo, y qué tan tuyo es en realidad, si el tiempo acabará por arrebatarlo de tus manos en el segundo en que te descuides, no, nada de lo que han mencionado es poder, el dinero, por ejemplo, es el peor ejemplo que puede haber, he sido abogado una vida entera, y he visto a personas perder millones por pequeños errores, los he visto pasar de fructíferos millonarios a personas que no tienen un centavo en su bolsillo por una mala decisión, también he visto cómo otras personas, que sí ostentan un verdadero poder, les han quitado ese dinero, esto les digo, el dinero nunca será el lugar donde resida el poder. Ahora bien, ¿un cargo público?, podría ser, pero no, depende de demasiadas personas conseguirlo, y una vez en él, debes regresar una enorme cantidad de favores, cualquiera que piense otra cosa, se ha tragado su propio discurso de campaña, y lo peor, es que aquí no solo un error puede quitarte tu puesto, estás destinado a perderlo cuando acabe tu periodo, no, eso tampoco es poder, puede engañarte y hacerte pensar que sí, pero créeme cuando te digo, conozco y represento a suficientes personas en cargos públicos que mueren de estrés cada noche y sudan frío cada que su periodo va a concluir, ¿Miedo e insomnio? Eso no suena muy poderoso ¿verdad? Y finalmente la belleza y la astucia para usarla, igual que el punto anterior, eso puede ser engañoso, y vaya que puede llegar a conseguir puestos y dinero, sin embargo, aquí no hay tanto que profundizar, he visto mujer y hombres (que nadie diga que no los hay) utilizar su atractivo físico y su belleza, y déjenme decirles algo, la belleza se extingue con asombrosa y triste rapidez, y con ella, la influencia que trajo consigo, aunado a que, el esplendor físico, no se sobrepone a la preparación, y quien usa en demasía el primero, pronto resalta por carecer del segundo.

-Entonces díganos usted, exclamó uno de los muchachos, responda su propia pregunta maestro Granados ¿En dónde reside el poder?

-El poder, exclamé como quien sabe que dirá una verdad universal, el poder reside en el CONOCIMIENTO, en la información, en cuánto te prepares para la vida, ahí reside, el conocimiento es pues a falta de una mejor expresión, el arma más poderosa que existe, es portable, invisible y universal, con él puedes crear ciudades o destruirlas, el conocimiento, que tampoco entiende de bien o mal, te enseñará a conseguir y administrar tu dinero con genialidad, o a robarlo con tenebrosa pericia de los ignorantes, el conocimiento muchachos, les mostrará como ejecutar sus puestos con brillantez inigualable, hasta que el pueblo suplique su perpetuidad en el cargo, ya sean líderes bondadosos o tiranos terribles, el conocimiento te permitirá estar tres pasos delante de tus enemigos, esperándoles en la siguiente esquina o te mostrará el camino para volverlos tus aliados, el conocimiento mis queridos alumnos, convierte la vida en arcilla, te da la facultad de convertirla en lo que tú desees, te da EL PODER, y una cosa más les digo, dejen ya de creer la satírica versión de la vida que se les vendió, el bien no siempre triunfa sobre el mal, y tampoco el corrupto siempre gana en un juzgado, todo eso es basura de la cultura popular, ¿quieren saber quién gana los juicios? ¿quieren saber quién se sobre pone a los demás? Yo les diré, lo hace el que tiene el CONOCIMIENTO para hacerlo. El conocimiento nos distingue de los animales, es un espejo infalible que muestra nuestro verdadero rostro, el conocimiento crea curas para enfermedades mortales, y también crea armas biológicas para diezmar ciudades, el conocimiento te da poder, y con el poder, viene algo maravilloso, POSIBILIDADES, el mundo está a un genio de la paz global, está a un estudioso de frenar el hambre, el mundo está a un alumno brillante de acabar con la injusticia, allá afuera hay personas terribles que les harían perder la fe en la humanidad, y también personas maravillosa que se las devolverían, el conocimiento es el arma más poderosa, y ustedes deciden, a dónde apunta el cañón.

 

Una de las mejores clases de mi vida…

 

Artículo de Paola Arcaná, Integrante de CIEDEPAS

Compartimos artículo de Paola Arcaná, Delegada Regional de CIEDEPAS en la Región de Cuyo.

Paola es Abogada, Mediadora y Responsable del Centro de Mediación de la Ciudad de Godoy Cruz, Mendoza.

 

NO ME ALCANZAN LAS PALABRAS PARA CONTARTE LO QUE SIENTO

¿Alguna vez te pasó? Me preguntaba ¿Por qué nos cuesta más poner en palabras lo que sentimos que lo que pensamos? Soy mediadora así que diariamente escucho conversaciones, palabras que van y vienen, que transmiten muchas más cosas de las que quizás sean conscientes quienes las dicen. Es que no solo hablamos con las palabras, sino que decimos mucho más con los gestos, el tono de voz y las miradas, que le dan la mayor parte del significado a nuestro mensaje.

Se trata de “lo qué decimos” y de “cómo lo decimos”. Generalmente hablamos acerca de lo qué pensamos y lo expresamos de acuerdo a cómo nos sentimos ¿Qué tan atento estamos a esto último? ¿Qué tan coherente es lo que transmitimos, lo que pensamos; con la manera en que lo hacemos, lo que sentimos?

Además, incluso cuando lo que queremos decir es lo que sentimos, es más difícil ponerle palabras; a veces se quedan cortas, otras siquiera podemos encontrar tan solo una palabra para hacerlo.

Mucho se ha escrito acerca de las emociones y los sentimientos; hay explicaciones, categorizaciones y etcéteras; me pregunto ¡¿Cómo transmitir desde el intelecto algo que ocurre en otro lugar?!

Las emociones son viscerales, se viven no se explican, suceden, vibran, se emiten todo el tiempo aún en los silencios.

Quizás nos cuesta identificarlas porque pareciera que no son tan contundentes como la mano, sin embargo, forman parte nuestra y de una forma tan intensa y real como nuestro cuerpo físico. Conocemos sus nombres: amor, miedo, ira, odio, alegría, serenidad, tristeza, angustia, placer… en fin y tantas otras... pero ¿Qué tanto registro tenemos de qué sensación interna, tan propia y singular, se corresponde con cada una de ellas? ¿Qué tan atentos estamos a lo que estamos sintiendo en cada momento de nuestro presente? ¿Qué sentís mientras lees este artículo? 

Dedicamos mucho tiempo a cultivar el intelecto y la razón, ideas, creencias, deducciones, métodos. Cuánto tiempo nos pasamos pensando qué debemos hacer, qué debemos decir, qué se supone que debemos esperar, nos anticipamos, queremos prever y planificar casi todo. Cuando contamos nuestras historias normalmente nuestra narrativa se centra en la “literalidad” de lo que dijimos, lo que nos dijeron y lo que sucedió, pero no nos enfocamos en contar cómo nos sentimos, qué emociones nos surgieron; y sin embargo… ¡Ellas siempre están!

Cuando nos privamos de sentir, de experimentar la vida y los vínculos a través de las emociones, limitándonos solo a nuestras ideas y pensamientos, les quitamos sabrosura ¡Les falta sazón! Nos privamos de lo más lindo, enredados entre deducciones y parámetros de lo que “debe ser” no le damos lugar a la novedad, a la sorpresa, a la espontaneidad, a la magia. 

Creo que las emociones nos permiten vincularnos desde un lugar más puro y sincero, las defensas y barreras se alojan en nuestra mente, no en nuestro corazón. Nuestra mente disfruta de divagar y perderse en el laberinto de las miles deducciones infinitas y sus conjeturas, mientras que nuestro corazón siente sin filtro, aquí y ahora, es claro y simple.

¿Quizás será por eso que no alcanzan las palabras? Será que a los sentimientos no basta con decirlos porque surgen, son y se manifiestan mientras estamos siendo en cada momento ¿Será por eso?

..if you only knew 
How easy it would be to show me how you feel 
More than words is all you have to do to make it real 
Then you wouldn't have to say that you love me 
'Cause I'd already know
 …” (More than words by Extreme)

Si tan solo supieras
Que fácil sería demostrarme lo que sientes
Más que palabras es todo lo que necesitas para hacerlo real
Entonces no tendrías que decirme que me amas
Porque yo ya lo sabría 

(Más que palabras. Extreme)