Columna de opinión "Entre Ríos, 25 años de AMJA y muchos más"

Daniela Almirón, participó  del Encuentro Nacional de la Asociación de Mujeres Jueces de Argentina (AMJA), el cual se realizó en la ciudad de Paraná, Entre Ríos, entre los días 15 y 17 del pasado mes. 

En esta ocasión, compartimos su relato de aquel encuentro.

 

Entre Ríos, 25 años de AMJA y mucho más

Por Daniela Almirón

 

La vista del río Paraná me impresiona. Un río que fluye hacia el sur, este sudoeste atravesando Brasil, Paraguay y Argentina hasta confluir con el río Uruguay, resultando el segundo río más largo de Sudamérica.Cuando se convive con la inmensidad patagónica, a veces se pierde la dimensión del río, del verde, de esa humedad diferente.

Aproximadamente trescientas mujeres, en su mayoría, se han reunido frente a este río y se han programado quehaceres varios a cumplir durante tres días del 15 al 17 de agosto.

El motivo, los 25 años de la Asociación de Mujeres Jueces de Argentina y algunos homenajes memorables y obligados. Me hubiese encantado conocer a Carmen Argibay, su imagen se agranda a cada palabra pronunciada acerca de ella. Debió ser fuerte conocer a tan inmensa mujer.

Hay una fotografía, quizás como aquella con la que Sara Facio inmortalizó a Julio Cortázar, así está inmortalizada la Dra. Argibay. Su cabeza levemente inclinada, la sostiene una de sus manos, da la sensación que escucha atenta y a la vez piensa. Transmite cierta paz o equilibrio. Esa fotografía se ha convertido en tres obras pictóricas en diferentes estilos por la mano de una jueza Verónica Guagnino,maravillosas, tienen delicada presencia y estética.

Las anécdotas sobre la Dra. Argibay van siendo narradas una a una. La coincidencia de los recuerdos de cada una de las mujeres que cuentan sobre ella, está en su visión, en su arrojo, en cómo regresó de EEUU y les dijo a sus más allegadas, juezas y funcionarias, que había que conformar una asociación local. Y así líder cómo era la siguieron y una buena líder tiene un buen equipo.

Ese equipo estaba en Paraná, desde la Dra. Lucas de Chaco con 93 años y su autobiografía editada que da cuenta de la jueza, la mujer, la chaqueña, la argentina, la viajera, la osada. El libro se titula “Una Mujer Pionera. La Jueza Lucas. Su vida y sus Tiempos.”

Ahí estuvieron las socias fundadoras contando cómo hace 25 años nacía esta asociación que hoy es la tercera de mayor crecimiento de la The International Association of Women Judges.Para planificar hacia dónde vamos, es importante saber de dónde venimos, los orígenes, las raíces nos cimientan para construirnos.

Este encuentro tuvo de todo, anécdotas, homenajes, disertaciones, música, e histórica y emblemática Asamblea General de Reforma del Estatuto. Tres días intensos, arrullados por los cantos argentinos, del norte, del centro, este, oeste y sur. Bajo un sol paranaense puesto a propósito.

A penas nos recuperábamos de la vida de película de la jueza Lucas que la Banda de Policía de la Provincia de Entre Ríos y sus fabulosos intérpretes nos estremecían, desde Piazzola, la Ópera Evita y Despacito, una maravilla. También se destinó espacio para el folklore local y nacional.

Los temas abordados abarcaron Trata de Personas, Narcotráfico, Neurociencia y Derecho, Prejuicios y Estereotipos en las Decisiones Judiciales.

Doce mesas redondas en simultáneo de trabajo específico, discusión y conclusiones: Derecho Penal, Administrativo, Seguridad Social Salud y Género; Civil y Comercial, Laboral, Familia y Menores, Competencia Federal, Oficinas de la Mujer, Mediación, Pericias Judiciales con Perspectiva de Género, Protección Integral Ley 26.485, Derechos Humanos de las mujeres en la normativa integral de los DDHH, Sextorsión una nueva forma de corrupción. Resultó movilizante cuando luego de escuchar, cómo fueron los orígenes de la Asociación, apoyados no sólo por la inspiración que atrapó a la Dra. Argibay sino sobre principios y objetivos claros de esa magna mujer, que han sido el norte de la institución durante 25 años, tuvimos la oportunidad y privilegio de participar de lo que fue un momento histórico. Reformar un estatuto, no cualquier estatuto, sino el que coordina a mil socias en la República Argentina, juezas, jueces, funcionarios y ciudadanos implicados en los paradigmas de la organización y que han decidido asociarse.

Así es que, en unos años, podremos decir, yo estuve ahí, en esa asamblea de discusión a viva voz.

Nos tocan tiempos, en los que sabemos mucho más de todo, a veces al extremo de no tener capacidad para poder procesar tanta información. Tiempos convulsos, complejos y a veces babelísticos.

Tiempos también que, en la frondosa información y esas lenguas de Babel, nos permiten prevenir abusos, sancionar delitos, cuidar los derechos humanos, poner paz con el diálogo donde antes era impensable, desmantelar bandas nefastas de trata de personas, analizar cómo piensan los que dictan sentencias, peritar con mayor precisión un cuerpo que informa qué y cómo le hicieron lo que le hicieron. Estos tiempos también nos dicen entre sociólogos y antropólogos de qué se trata esto de la perspectiva de género para mujeres y varones, de qué se trata la transversalidad que cruza las disciplinas para reflexionar sobre el actuar humano. Se rompen paradigmas. Los patrones y los matrones están en revisión. Nos tocan tiempos fantásticos y esto no tiene vuelta atrás. El majestuoso río Paraná fue testigo de ello.